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Adicción a la masturbación

Addiction à la masturbation

Sumario :

    ¿Quieres saber más sobre la adicción a la masturbación? ¿La estás experimentando tú mismo o deseas ayudar a alguien cercano?

    Entonces estás en el lugar adecuado para comprender el problema en su totalidad y profundizar en tus conocimientos sobre los riesgos de la masturbación.

    En este artículo abordaremos varios puntos clave:

    • ¿Qué es la adicción a la masturbación?
    • Cuáles son sus síntomas
    • Qué soluciones pueden plantearse para “tratarla”

    Al finalizar la lectura, dispondrás de toda la información que estabas buscando y comprenderás esta dependencia en profundidad. Y si lo necesitas, podrás identificar una posible solución a tu problema.

    ¡Empecemos ahora mismo!

    A) ¿Qué es la adicción a la masturbación?

    La masturbación es una práctica común. En pareja o en solitario, cada persona tiene sus deseos, sus impulsos sexuales y, por tanto, sus propias razones para masturbarse. Además, lejos de ser una actividad perjudicial, presenta numerosos beneficios. Permite reconectar con la intimidad personal, compensar la falta de complicidad en la pareja o suplir la ausencia de relaciones sexuales.

    Sin embargo, en algunas personas esta práctica erótica puede transformarse en una forma de dependencia. Hablamos entonces de masturbación compulsiva o masturbación excesiva. Se caracteriza por un deseo sexual incontrolable, impulsado por pulsiones sexuales intensas que requieren un alivio inmediato.

    La dependencia de la masturbación forma parte del amplio grupo de comportamientos compulsivos e incontrolados. Dentro de este ámbito, y en relación con la sexualidad, también encontramos la adicción al sexo en general o a la pornografía.

    Hombre solo mostrando cansancio y falta de control de impulsos

    1) ¿Es realmente una adicción?

    Conviene saber que, desde un punto de vista médico, la masturbación excesiva no se considera una adicción en sentido estricto. Las opiniones están divididas, pero la mayoría de los especialistas prefieren interpretarla como un comportamiento compulsivo y evitan hablar de dependencia.

    Incluso cuando se practica de forma muy frecuente, la masturbación tampoco está reconocida como una forma de toxicomanía ni como un trastorno de salud mental o psicológico (esto cambiará el 1 de enero de 2022, ya que será reconocida como trastorno mental según la OMS). Hasta entonces, sigue clasificándose como un comportamiento sexual compulsivo e incontrolado, o como un trastorno de la sexualidad.

    2) ¿Cuál es su impacto?

    Un hombre o una mujer que sufre una “adicción” a la masturbación puede ver su vida afectada en distintos niveles: sexual, personal y profesional. Los efectos negativos más habituales son:

    • Una reducción del placer y de la satisfacción sexual durante las relaciones en pareja;
    • Una disminución de la autoestima y una marcada auto-desvalorización;
    • Malestar general o una actitud negativa en las relaciones personales o profesionales.

    Distancia emocional en la pareja en la cama

    B) Diagnosticar la dependencia de la masturbación

    Por el momento, la masturbación compulsiva, al igual que otros comportamientos sexuales incontrolados, no se considera un trastorno mental. Por ello, no existen criterios oficiales para diagnosticarla como tal. No obstante, nada impide evaluar si representa o no un obstáculo real en tu vida.

    Para ello, puedes consultar a un médico especializado. A través de una conversación y algunas preguntas, podrá determinar si esta práctica resulta perjudicial para tu bienestar. En ese caso, podrá proponerte diferentes enfoques terapéuticos y ayudarte a salir de la dependencia.

    1) ¿Cuáles son los síntomas?

    Masturbarse de forma habitual no implica necesariamente ser adicto al autoerotismo. Por ello, si deseas conocer tu situación actual, puedes analizar los síntomas que se describen a continuación. Te permitirán saber si eres “dependiente” o si necesitas ayuda:

    • La masturbación consume gran parte de tu tiempo;
    • Reduce notablemente tu energía y motivación;
    • Afecta a tu vida de pareja, personal o profesional;
    • Desorganiza tu agenda (retrasos, cancelaciones de eventos o citas…);
    • Con frecuencia prefieres estar solo en lugar de salir o compartir tiempo con tu pareja;
    • Te masturbas en lugares públicos (cine, trabajo u otros espacios donde existe riesgo de ser sorprendido);
    • Te masturbas incluso sin sentir excitación;
    • Utilizas la masturbación de forma repetida para gestionar emociones negativas;
    • Te sientes mal, ansioso o alterado durante o después de masturbarte;
    • No siempre te apetece, pero lo haces de manera automática;
    • Intentas dejar la masturbación, pero la fuerza de voluntad se desvanece rápidamente y las pausas son muy breves;
    • Piensas en ello de forma constante.

    Pareja con tensión emocional sentada en la cama

    2) ¿Cuáles son las causas?

    La masturbación no es perjudicial en sí misma. De hecho, es bien sabido que aporta varios beneficios para la salud. Si eres propenso al estrés, estás bajo el efecto de la nerviosidad o sufres de insomnio, la masturbación puede ayudarte a aliviar estas tensiones. Sin embargo, de forma paradójica, algunos factores como la ansiedad —que puede atenuarse mediante la masturbación— pueden terminar siendo la causa de un cuadro de satiriasis o ninfomanía.

    Para ayudarte a entenderlo mejor, a continuación enumeramos algunas razones potenciales de esta dependencia:

    • La depresión o la angustia: pueden gestionarse recurriendo a la masturbación. En efecto, esta práctica puede mejorar el estado de ánimo, favorecer la relajación y reducir el estrés;
    • La neurobiología: algunas personas son más propensas que otras a desarrollar una dependencia. Al igual que ocurre con las drogas, la intensidad del placer varía según el individuo. Una vulnerabilidad genética o psicológica puede, por tanto, favorecer esta adicción;
    • Desequilibrio de las hormonas naturales del cerebro: debido a ciertas enfermedades o al consumo de determinados medicamentos, los niveles hormonales pueden verse alterados;
    • El dolor emocional: atravesar experiencias negativas o traumas puede conducir a la dependencia. En estos casos, se intenta huir de ese malestar mediante comportamientos sexuales compulsivos.

    Existen también algunos factores de riesgo que pueden acelerar el camino hacia la dependencia:

    • La facilidad de acceso a contenidos sexuales como revistas o películas pornográficas;
    • Problemas de índole personal o familiar;
    • Diferentes trastornos de salud mental;
    • La drogadicción;
    • Antecedentes de abusos sexuales o físicos, no necesariamente violaciones, sino también caricias o tocamientos;
    • Una hipersexualización precoz.

    Estos factores no tienen por qué estar presentes desde el inicio. Una persona puede desarrollar un comportamiento sexual compulsivo sin haber pasado previamente por estas situaciones de riesgo.

    Mujer preocupada usando el teléfono móvil

    C) ¿Es necesario un diagnóstico médico para resolver el problema?

    Al igual que ocurre con el abandono del cannabis, el tabaco o el alcohol, la hipersexualidad puede combatirse y superarse de forma autónoma. No obstante, todo dependerá de la persona: es una cuestión de voluntad y fortaleza mental. Como no supone un peligro directo, puedes intentar controlarla sin recurrir de inmediato a un profesional sanitario. Además, será una excelente manera de ponerte a prueba.

    Si a pesar de todos tus intentos no logras avanzar, no es el fin del mundo. Siempre puedes acudir a un terapeuta para beneficiarte de su orientación y experiencia. Evidentemente, será necesario dejar a un lado la timidez: si no te atreves a hablar, deberás realizar un trabajo personal de reflexión. No hay nada de vergonzoso en ello; la sexualidad ya no es un tabú, no eres un caso aislado y el profesional que te atienda está precisamente para ayudarte.

    D) ¿Cuáles son las posibles soluciones de tratamiento?

    Si realizas algunas búsquedas en internet, comprobarás que existen numerosas soluciones para “superar” el onanismo adictivo. Artículos médicos y científicos, determinados blogs como este o las recomendaciones de un médico pueden servirte de apoyo. A continuación, te presentamos algunas opciones (si lo deseas, puedes consultar nuestro artículo completo sobre “cómo dejar la masturbación”, donde encontrarás aún más soluciones para poner fin a esta adicción).

    1) Terapia

    La terapia es una excelente vía para tratar la dependencia del placer en solitario. A través del diálogo, el terapeuta podrá analizar tu situación en profundidad.

    Durante las sesiones, es posible que te formule preguntas como las siguientes:

    • ¿Te masturbas fuera de casa? ¿En el coche u otros lugares?
    • ¿Te sientes incómodo o culpable después de masturbarte?
    • ¿Has vivido algún trauma sexual en el pasado?
    • ¿Te consideras una persona ansiosa o estresada? ¿En qué grado?
    • ¿Cómo es tu relación con tu pareja?
    • ¿La masturbación altera tu organización diaria?
    • ¿Con qué frecuencia consumes revistas o películas pornográficas?

    Desde una perspectiva de adicciones, el terapeuta podrá determinar si tu comportamiento responde realmente a una dependencia. Podrá confirmar o descartar la existencia de una pérdida intensa de control frente a los impulsos o de necesidades sexuales repetitivas que generen estrés y deterioro en tu vida. En caso afirmativo, identificará las causas y evaluará sus consecuencias.

    Finalmente, podrá ayudarte a trabajar tus emociones y a detener o reducir tu comportamiento sexual compulsivo. Ten presente que todo lo que compartas durante las consultas está protegido por el secreto médico. El terapeuta no está autorizado a divulgar la información de tus sesiones bajo ningún concepto.

    Sesión de terapia para problemas emocionales

    2) Hablar del problema

    Más allá del terapeuta, existen muchas formas de “tratar” o reducir la adicción a la masturbación. Hablar de ello con personas de confianza o incluso con desconocidos a través de foros puede resultar de gran ayuda.

    a) Con tus allegados

    Hoy en día, el sexo se aborda sin tabúes. Se habla de él desde la adolescencia, en el ámbito escolar mediante la educación sexual, o entre amigos. Tenlo en cuenta y no dudes en pedir apoyo a tu familia o a personas cercanas para afrontar este problema.

    b) Con tu médico

    ¿Quién mejor que un profesional de la salud? Tu médico de cabecera podrá darte su opinión sobre tu situación, así como orientarte con consejos y pautas para corregir esta dependencia.

    c) En los foros

    Los foros son espacios muy útiles para compartir preocupaciones. En ellos puedes encontrar tanto a profesionales de la salud como a personas que atraviesan o han superado situaciones similares. La ventaja principal es el anonimato: no estás expuesto a la mirada del otro. Para muchos, resulta más sencillo expresarse y explicar por lo que están pasando.

    d) En un grupo de apoyo

    Existen diversos grupos de apoyo destinados a personas que sufren comportamientos sexuales compulsivos. Puedes encontrarlos fácilmente buscando en internet. El sitio Grupo Soutien Dépendance Sexuelle Anonyme (https://www.groupesoutiendsa.com/) es un ejemplo de ello.

    Grupo de apoyo hablando sobre problemas de adicción

    3) Medicamentos

    A día de hoy, no existe ningún remedio milagroso que permita tratar la masturbación compulsiva e incontrolada. No obstante, como hemos visto, esta conducta puede estar asociada a diversas patologías o trastornos de salud mental, entre los que destacan la ansiedad, el estrés, el trastorno bipolar o las depresiones graves.

    Por ello, tratar estos trastornos con medicación puede influir de manera positiva en la adicción a la masturbación. Así, los antidepresivos, los antipsicóticos u otras sustancias pueden resultar útiles. Aun así, siempre que sea posible, se recomienda evitarlos. En cualquier caso, la toma de este tipo de medicamentos debe estar estrictamente controlada y prescrita por un médico especialista.

    4) Multiplica tus actividades de ocio

    Cambiar tus hábitos y tu forma de vida será una ventaja clara para superar la adicción a la masturbación. A continuación, algunas sugerencias que pueden ayudarte a controlar mejor tu comportamiento:

    • Practicar actividades físicas (running, musculación, yoga, meditación…)
    • Dedicar tiempo a tus aficiones (música, videojuegos, lectura…)
    • Salir de casa (pasear, ir de compras…)

    Invertir tiempo en actividades placenteras favorece el bienestar personal y ayuda a apartar la mente de la masturbación compulsiva.

    5) Vive y crea relaciones sociales

    Vivir plenamente, mantener y crear nuevas relaciones sociales también resulta muy beneficioso y contribuye a reducir progresivamente la dependencia. No lo pospongas más: disfruta y recupera el control de tu vida. Estas prácticas pueden ayudarte:

    • Pasa tiempo con tus amigos (salidas nocturnas, cine…)
    • Conoce gente nueva (bares, discotecas…)
    • Sal de tu zona de confort y explora lo desconocido (viajes en grupo, museos…)

    Al igual que los hobbies, crear nuevos vínculos con otras personas y con el entorno te ayudará a romper la rutina. Es un paso importante para alejarte de la soledad, combatir la ansiedad y reducir la adicción a masturbarse.

    Grupo de amigos socializando en un bar

    E) ¿Qué ocurre si no trato mi dependencia?

    Los comportamientos compulsivos pueden agravarse con el paso del tiempo. Aunque no se trate, la masturbación excesiva no perjudica directamente la salud física. Sin embargo, puede acabar deteriorando o rompiendo tus relaciones, ya sean profesionales, afectivas o sexuales.

    Con el tiempo, también puede afectar negativamente a tu salud mental. En este contexto, es frecuente observar una disminución de la satisfacción sexual o una auto-desvalorización marcada.

    F) ¿Te preocupa un ser querido?

    Para tranquilizar a todos, conviene recordar que la masturbación es una práctica sexual humana, sana y totalmente normal. Suele comenzar en la adolescencia y nos acompaña a lo largo de toda la vida, tanto si estamos solteros como en pareja.

    Incluso practicarla con mucha frecuencia no es necesariamente una señal alarmante. Es recomendable preocuparse más cuando interfiere en las relaciones, en el aprendizaje escolar o en el entorno profesional, ya que podría indicar la existencia de un problema más profundo.

    Aunque para algunas personas el tema ya no sea un tabú, para otras sigue siendo delicado. Si deseas ayudar a alguien que realmente lo necesita, procura no juzgarlo y actuar con naturalidad, sin hacerle sentir vergüenza.

    ¡Prioriza la calidad frente a la repetición!

    Llegamos al final de este artículo. A estas alturas, ya conoces en profundidad el comportamiento sexual compulsivo. Sabes cómo definirlo, cuáles pueden ser sus causas y por dónde empezar para tratarlo. Si tú mismo o alguien cercano sufre un comportamiento sexual incontrolado, ahora sabrás cómo actuar.

    El último consejo que podemos darte es priorizar la calidad frente a la cantidad. Intenta darte placer con menos frecuencia, pero de forma más intensa y satisfactoria. En este sentido, podemos sugerirte el uso de una vagina artificial, un juguete sexual diseñado para hombres. Al hacer clic en la imagen inferior, accederás a un sex-shop que ofrece una amplia gama de masturbadores creados para satisfacer tus deseos de forma completa y controlada.