Paquetes discretos ✓

Envío gratuito ✓

Devoluciones hasta 14 días ✓

Oferta limitada : -30 % en el 2.º artículo !

Trustpilot 4,3 sur 5

Sintribación: masturbación entre los muslos

Branlette italienne, la masturbation entre les cuisses, femme en lingerie avec une tasse de café

Sumario :

    ¿Te apetece cambiar un poco el rumbo de tus encuentros sexuales? ¿Has pensado en la sintribación?

    Nos reunimos una vez más, en esta ocasión para hablarte de una técnica de masturbación entre los muslos. Perfecta para convertir la masturbación en un momento de conexión diferente y aportar un toque estimulante a la vida sexual.

    A lo largo de este artículo podrás descubrir:

    • Qué es la sintribación
    • Las posiciones para la masturbación entre los muslos
    • Otros consejos para convertirte en un(a) auténtico(a) experto(a)

    Al final de esta lectura, tanto mujeres como hombres estarán en condiciones de experimentarla. Mejor aún, cada uno podrá disfrutar de este placer sin penetración que es la sintribación.

    ¡Vamos allá!

    A) ¿Qué es la sintribación?

    “Por definición”, la sintribación, también conocida como coito intercrural, es una práctica sexual original, o más bien una técnica de masturbación para realizar en pareja. En términos sencillos, consiste en estimular el sexo de la pareja con los muslos. Puede practicarse tanto en parejas heterosexuales como en parejas gays. Ofrece una estimulación intensa y permite variar los encuentros sexuales. Al fin y al cabo, ¿no es eso lo que todos buscamos? En cuanto a sensaciones, la masturbación entre los muslos resulta realmente placentera.

    Diferente del interior de una vagina caliente, del ano, de una felación o de un cunnilingus, los muslos ofrecen una sensación particular y una práctica erótica cargada de sensualidad. Contra lo que muchos piensan, la sintribación puede excitar el pene del hombre, pero también a una mujer al estimular la vulva. Lo veremos un poco más abajo, prometido. Después de la masturbación española, la variante griega o el footjob, la sintribación se presenta como una forma más de dar vida a la relación de pareja compartiendo el placer de la masturbación.

    Mujer sentada con las piernas dobladas en un ambiente íntimo

    B) ¿Cómo masturbar con los muslos?

    Ahora que sabemos exactamente en qué consiste, resulta mucho más sencillo entender cómo practicar la sintribación. Dicho esto, la masturbación entre los muslos, o más bien con ellos, puede realizarse con distintos objetivos y en diversas posturas. Además, existen algunos trucos que permiten reforzar la excitación y la estimulación sexual de ambos miembros de la pareja. Eso es lo que veremos a continuación.

    1) Las posiciones de la sintribación

    Aquí analizamos algunas posiciones sexuales que pueden utilizarse para practicar la sintribación. Cada una aporta sus propias sensaciones y un plus de estímulo visual, además del placer físico. Evidentemente, la lista no es exhaustiva: muchas posiciones del Kamasutra pueden adaptarse cerrando los muslos. Hemos preferido proponerte posturas sencillas de realizar; ¡a ti te toca innovar!

    a) Tumbados uno sobre el otro

    Sencilla y eficaz, esta postura lleva al hombre a tumbarse boca arriba. A continuación, la mujer se coloca encima, en la misma dirección que su pareja. Mientras mantiene los muslos juntos, ella puede mirar al techo colocándose boca arriba, o bien optar por quedar cara a cara con su pareja apoyándose boca abajo. Un poco de ambas opciones será ideal para variar el placer.

    Para una sintribación recíproca y un disfrute compartido, el hombre debe colocar su pene en erección contra la vulva de su pareja. A partir de ahí, ambos pueden moverse con mayor o menor intensidad y disfrutar. Los suaves vaivenes del pene en contacto con los muslos, los labios y el clítoris bastarán para estimular sexualmente a los dos. Un placer combinado con caricias, fruto de dos cuerpos calientes y cómplices rozándose entre sí.

    b) De pie

    La segunda posición sexual presentada es tan sencilla como la primera. Frente a frente o no, el hombre y su pareja se colocan de pie, uno contra el otro. Una vez en erección, el pene se sitúa en la entrepierna de la mujer, en contacto con los labios vaginales. De este modo, los movimientos de la anatomía masculina estimulan no solo al hombre, sino también los genitales de la pareja.

    Para mayor equilibrio, el hombre puede sujetar a la mujer agarrándola por los muslos, el vientre o las nalgas, según la orientación elegida. La pareja puede hacer lo mismo con los glúteos o la espalda del hombre, o apoyarse en un mueble para mantener la estabilidad. En esta posición, incluso pueden colocarse objetos bajo los pies de la mujer para compensar una posible diferencia de estatura. La sintribación y el contacto estrecho de los cuerpos ofrecen una estimulación sexual y un placer carnal especialmente intensos.

    c) A cuatro patas con el torso elevado

    Esta posición sexual tan popular también puede practicarse sin penetración gracias a la sintribación. Se trata simplemente de adoptar la postura a cuatro patas sin introducir el pene en la vagina. En su lugar, el sexo masculino se coloca entre los muslos cerrados de la pareja y se realizan los vaivenes con mayor o menor intensidad.

    No hay que olvidar implicar también a ella, acariciando su nuca, su cuello, su espalda o sus muslos; todo suma para compartir este momento de placer. Esta posición sensual es bien conocida por su capacidad de excitar a los hombres. La sintribación se anuncia especialmente agradable y puede dar paso a algo aún más intenso si se utiliza como preliminar.

    d) La variante femenina

    Lo prometido es deuda. La sintribación en su variante femenina consiste en frotar la vulva contra el muslo de la pareja. Aquí también puede practicarse entre una mujer y un hombre, así como entre dos mujeres. La primera cómplice se tumba en la cama con las piernas ligeramente separadas. La mujer puede entonces montar uno de los muslos a horcajadas, moverse y disfrutar.

    Se trata de una postura cómoda que requiere poco esfuerzo y resulta perfecta para alargar el momento. Mientras disfruta de los vaivenes, la mujer puede estimular el pene o la vulva de su pareja. Ideal para un placer compartido, miradas cómplices y un auténtico momento de sensualidad. La pareja también puede sentarse en el borde de la cama y dejar que la mujer masajee sus zonas íntimas desplazándose sobre el muslo previamente lubricado.

    2) Sintribación: algunos consejos

    Más allá de las diferentes posiciones sexuales, existen pequeños trucos que pueden hacer este momento íntimo aún más agradable, variando el placer y las sensaciones. Veámoslos a continuación.

    Mujer sentada con los muslos juntos en una postura sugerente

    a) Lubrica muslos y pene

    Los muslos no son naturalmente húmedos ni lubricados, por lo que conviene solucionar este detalle. Básico pero siempre eficaz, el lubricante sexual es una excelente opción para acompañar la sintribación. Además, resulta fácil encontrar lubricantes aromatizados tanto en grandes superficies como en internet. Su fragancia será ideal para enriquecer este momento íntimo.

    El lubricante sexual comestible también puede aportar un extra. Permite acompañar la sintribación con besos y caricias en la parte interna de los muslos o alternarla con sexo oral, siendo perfecto para prolongar el placer. Con lubricante en la zona interna de los muslos o sobre el pene, se facilitan los vaivenes y se disfruta de una experiencia diferente a la penetración.

    b) ¿Conoces el bondage?

    Este consejo con un toque BDSM encantará a dominantes, personas sumisas, aficionados al bondage y también a parejas que buscan una novedad excitante. Consiste en atar los muslos de la pareja para garantizar una presión constante.

    Con esta técnica, el hombre puede introducir el pene entre los muslos de su pareja a su antojo, evitando por supuesto deslizarse hacia el interior de la vagina, ya que entonces dejaría de ser sintribación. Para la mujer, es una forma de ceder el control, abandonarse temporalmente y entregarse por completo a los deseos sexuales de su pareja.

    c) Medias y lencería

    En teoría, la sintribación se practica con los muslos al descubierto. Una técnica sencilla consiste en llevar unas medias durante el acto sexual. Muy sedoso, el tejido de las medias aporta una sensación distinta y voluptuosa durante los vaivenes del pene en el centro de la entrepierna. Se pueden elegir medias transparentes para conservar una visión directa de los muslos. También es posible optar por medias negras opacas y sensuales o por medias de rejilla para añadir un estímulo visual adicional.

    Además o en lugar de las medias, la lencería sexy es perfecta para aumentar la tensión erótica. Con ella una se siente especialmente deseable y despierta inevitablemente el deseo de la pareja. Pensamos en ligueros, sujetadores bonitos, tangas o incluso strings. Un conjunto así, combinado con unos muslos suaves, aporta un extra de excitación y da una dimensión aún más intensa a la estimulación de tu pareja. Puedes estar seguro: con una combinación así, la sintribación solo puede resultar irresistible.

    d) Aumentar la sensualidad del acto

    Para enriquecer el juego y convertirlo en un momento todavía más sugerente, es posible reforzar la sensualidad. Se trata de intensificar el deseo y hacer el instante más placentero para ambos. No hablamos únicamente de la sintribación, sino del encuentro sexual en su conjunto. Un truco sencillo consiste en crear un ambiente más ardiente con preliminares. Para ello, se puede optar por un largo y delicado masaje de muslos y del cuerpo con un set adecuado y un poco de aceite.

    Otros elementos como velas, inciensos o pétalos de rosa colocados con cuidado sobre la cama también pueden utilizarse. Esto va especialmente dirigido a los hombres: cuidar la atmósfera y mimar a la pareja hará que la sintribación resulte aún más agradable. Y lo mismo ocurre con cualquier tipo de relación sexual o no, así que no descuides nunca la preparación.

    e) Una estimulación sexual múltiple

    Durante la sintribación, la mujer participa con zonas erógenas poco explotadas. Las caricias proporcionadas por el pene en el interior de los muslos le aportarán sensaciones muy agradables. Aun así, se recomienda colocar el pene del hombre en contacto con los labios vaginales. De este modo, el placer aumentará de forma natural al estimular varias zonas a la vez. Existe además un truco muy sencillo para ir todavía más lejos y potenciar la estimulación.

    Para ello, se recurre a los juguetes sexuales femeninos. Hoy en día, con la amplia oferta disponible, no resulta complicado encontrar sex toys perfectos para convertir este momento en algo especial. Pensamos especialmente en los huevos vibradores o en las bragas vibradoras. Con ellos, la mujer puede disfrutar del instante tanto como el hombre.

    Piernas femeninas en posición entre los muslos frente a un espejo

    C) ¿Por qué practicar la sintribación?

    Practicar una masturbación entre los muslos de la pareja puede parecer extraño a primera vista. Sin embargo, si se reflexiona un poco, aparecen rápidamente numerosas razones para recurrir a ella de vez en cuando. A continuación te presentamos algunas. Verás que puede resultar muy útil.

    1) Poco pecho, pocos glúteos, pero buenos muslos

    La masturbación llamada española o su variante griega resultan más fáciles de realizar con pechos generosos o glúteos carnosos. Aquí, en cambio, no es necesario tener formas voluptuosas. Es una de las razones para poner las bonitas piernas al servicio del placer. Se puede compartir un momento sensual, dar y recibir placer de forma original. En este sentido, la sintribación es una alternativa perfecta. Es accesible para todas las mujeres, mucho más fácil de poner en práctica y aporta ese toque especial.

    2) El muslo es una zona erógena

    El muslo es una potente zona erógena, ¿lo sabías? Tanto en hombres como en mujeres, la parte interna de los muslos es especialmente sensible a las caricias o incluso a los besos. Una ventaja si se desea hacer estremecer a la pareja. El vaivén del sexo masculino en la entrepierna acabará deleitando al hombre hasta llevarlo al orgasmo, pero también a su pareja. Con o sin sintribación, el muslo es una zona erógena que nos hace sucumbir a todos. ¡No hay que descuidarla bajo ningún concepto!

    3) Una práctica sexual para todos

    A diferencia de la masturbación española, reservada a parejas heterosexuales, y al igual que el footjob, esta variante es una práctica erótica accesible para todos. Permite salir de la felación, el cunnilingus, cualquier tipo de penetración o de la simple masturbación manual. A través de la sintribación, las parejas gays o lesbianas también tienen la oportunidad de reencontrarse. Además, diversifica la forma de vivir la sexualidad, y al fin y al cabo es lo que todos buscamos de una manera u otra. Entonces, ¿por qué no añadirla a las prácticas habituales?

    4) Masturbación en pareja y reciprocidad

    En lugar de tocarse siempre a solas, ¡practicad la masturbación en pareja! La masturbación frecuente en solitario, especialmente en el hombre, puede provocar una disminución del deseo sexual hacia la pareja. Al satisfacer su impulso en solitario, es lógico que se sienta menos atraído por un encuentro íntimo compartido. La sintribación ayuda a resolver este problema al poner la masturbación al servicio de la pareja. Ya sea como preliminar, como acto completo o para cerrar una relación sexual, permite un placer sexual compartido.

    D) El coito intercrural, un segundo término

    El “coito intercrural” o la “estimulación interfemoral” son otros términos, de carácter más “científico”, para referirse a la sintribación. Del mismo modo, definen la simulación de una penetración obtenida al presionar el pene entre los muslos de la pareja, permitiendo así los vaivenes del sexo masculino.

    E) Entonces, ¿qué opinas de la sintribación?

    En conclusión, la sintribación con los muslos te ha revelado todos sus secretos. Para resumir brevemente, hemos definido el término y explicado en qué consiste. Después hemos analizado distintas posiciones para practicarla y diversos consejos para hacer el momento aún más placentero. A partir de ahora, tienes todas las claves para disfrutar de la mejor sintribación. Sabes cómo dar placer a tu pareja y cómo variar las sensaciones. Solo te queda probarla para dar un toque diferente a tu vida sexual y formarte tu propia opinión.

    Descubre la colección de masturbadores masculinos