¿Quieres saber cómo dejar la masturbación? ¿Estás cansado de la piel irritada y de los pañuelos empapados?
Con este artículo, nuestros especialistas te ofrecen consejos prácticos para ayudarte a recuperar el control de tu vida y poner fin a tu adicción a la masturbación.
A lo largo de esta guía descubrirás:
- Soluciones eficaces para dejar la masturbación
- Por qué dejar la masturbación
- Los beneficios que puedes obtener
Al terminar la lectura, tendrás todas las claves para retomar el control de tus impulsos. Si lo deseas, podrás iniciar un verdadero trabajo personal y dejar la masturbación, ya sea por decisión propia o de forma consensuada con tu pareja.
Ya sabes lo que te espera, ¡empecemos sin más!
1) ¿Masturbarse en exceso es peligroso?
¿Masturbarse demasiado? ¿Crees que es tu caso? Vamos a aclararlo. Masturbarse de forma ocasional o incluso regular no supone un peligro directo para la salud física. Sin embargo, cuando la masturbación se vuelve compulsiva o excesiva, puede resultar perjudicial para la salud mental.
Además, según la última revisión publicada, a partir del 1 de enero de 2022 la OMS (Organización Mundial de la Salud) reconsidera la masturbación compulsiva. Al igual que otros comportamientos impulsivos de carácter sexual, pasa a considerarse un trastorno de la salud mental.

2) ¿Cómo dejar la masturbación? Las soluciones
En primer lugar, hemos aclarado los posibles riesgos de la masturbación. Ahora sabemos que no existe un peligro físico real. No obstante, también hemos visto que puede tener consecuencias sobre la salud mental. En esta parte, para quienes lo deseen, vamos a analizar todas las formas posibles de dejar la masturbación. Entonces, ¿cómo hacer para no masturbarse?
A) Olvidar la pornografía
Esta es la regla número uno. La razón es sencilla: la exposición a imágenes de contenido sexual aumenta la excitación y empuja inevitablemente al deseo de masturbarse. Si estás realmente motivado para luchar contra la masturbación compulsiva, este es el primer paso imprescindible.
A diferencia de la masturbación, se puede afirmar que la pornografía acaba insensibilizándonos. Conviene ser realistas. La influencia del porno en la sexualidad es negativa: nos empuja a ciertos comportamientos y modifica nuestra forma de actuar en sociedad.
Si eres capaz de hacerlo por ti mismo, perfecto. Si no, toma medidas para limitar el acceso:
- Activa el control parental y deja que un amigo o tu pareja elija la contraseña;
- Coloca el ordenador en una zona común de la casa, donde no puedas estar solo;
- Más allá de internet, deshazte de DVD, revistas u otros soportes con contenido pornográfico.
B) Evitar quedarse solo
Alejar la soledad y el aburrimiento. Son factores que nos empujan directamente al problema. Para dejar la masturbación, es fundamental evitar quedarse solo.
Pasar tiempo con amigos, con la familia o conocer gente nueva resulta muy útil en este proceso. No solo te mantiene ocupado, sino que también puede reorientarte y devolverte las ganas de disfrutar de otra manera.
- Disfruta de los buenos momentos en familia;
- Realiza actividades con amigos;
- Crea nuevas relaciones.
La pesca, la caza, el bar de siempre, salir de fiesta, hacer senderismo… tú eliges lo que más te apetezca. Lo importante es mejorar tu vida social. En resumen, vive intensamente para dejar atrás el onanismo.

C) Practicar deporte
Realizar una actividad física es una forma muy eficaz de reducir la tensión. Permite canalizar la energía de manera positiva y dejar a un lado las pulsiones sexuales.
Está demostrado: la natación, correr, el ciclismo o cualquier otro deporte favorecen la producción y liberación de hormonas. La endorfina, la dopamina o la adrenalina generadas durante el ejercicio producen una sensación de bienestar y felicidad. Además, mejorarás tu forma física. Con el deporte conseguirás:
- Reducir el estrés y la ansiedad;
- Apartar las pulsiones sexuales;
- Despejar la mente y sentirte mejor contigo mismo.
Todas estas actividades te mantendrán ocupado y orientarán tu energía hacia lo positivo, lo que ayudará claramente a reducir las ganas de masturbarse.
D) Encuentra más pasatiempos
Cuando estés solo, mantente ocupado. Si no es a través del deporte, puedes dedicarte perfectamente a las actividades que más te gusten. Incluso es un buen momento para descubrir nuevos hobbies.
- Toca música o juega a videojuegos si es algo que te apasiona;
- Cocina y prueba nuevas recetas;
- Pinta, dibuja o lee si te atraen el arte y la cultura.
Todo lo que mantenga la mente ocupada es positivo. No dudes en experimentar y, sobre todo, no lo olvides: películas y cine, sí; pornografía, no.

E) No te pongas presión
Si deseas resistir al placer en solitario, debes tener claro algo importante: una batalla no se gana de un día para otro. Será necesario ser constante y realizar un verdadero trabajo de reflexión personal.
El aspecto mental es fundamental, independientemente de la forma en la que decidas luchar: física, relacional o incluso médica. Si te dejas dominar por tus deseos sexuales, es poco probable que funcione. Como habrás entendido, todo es cuestión de voluntad. Aquí tienes algunos consejos para mantener tu determinación:
- No te pongas presión;
- Realiza ejercicios de crecimiento personal (yoga, meditación);
- Mantén siempre una actitud positiva (¿voy a conseguirlo? No, lo voy a conseguir).
Esto te ayudará a desarrollar una mente fuerte, indispensable para combatir los impulsos y también útil para superar cualquier obstáculo de la vida.
F) Consultar a un profesional
¿Has intentado dejar la masturbación? ¿Crees haber hecho todo lo posible para conseguirlo y aun así no lo has logrado? No te preocupes, no es una situación sin salida.
Es posible que un trastorno compulsivo esté en el origen del problema. Para afrontarlo, puedes acudir a un especialista en sexualidad. Este profesional podrá analizar tu comportamiento y tus emociones negativas para orientarte y proponerte soluciones. Para que el proceso funcione, será necesario:
- Ser honesto contigo mismo y con tu médico;
- Tener paciencia, ya que un problema no aparece ni desaparece de un día para otro;
- Seguir sus recomendaciones y tratamientos al pie de la letra.
Aplicando cuidadosamente todos estos pasos, aumentas considerablemente tus posibilidades de éxito. Con el tiempo, lograrás controlar y reducir la masturbación.

G) La jaula de castidad
Se trata de una medida radical. Guarda tus juguetes sexuales y opta por una jaula de castidad. No es otra cosa que una jaula para el pene, equipada con un candado y un juego de llaves para bloquearla. Utilizada habitualmente en relaciones de dominación y sumisión, la jaula de castidad también puede resultar útil en este contexto. Como ya imaginas, te mantendrá casto:
- Impide la erección;
- Hace que la masturbación sea imposible.
Es cierto que se trata de una medida extrema, pero con ella podrás eliminar cualquier contacto íntimo. Una vez cerrada la jaula, puedes entregar la llave a tu pareja, a un familiar o a una persona de confianza sin necesidad de explicarle su función. Si este dispositivo sexual te interesa, puedes visitar este sitio especializado: Boutique Chasteté. Esta marca es una referencia en el ámbito BDSM y también ofrece modelos ligeros y cómodos, adaptados a tus necesidades.
3) ¿Por qué dejar la masturbación?
Bien, más arriba hemos visto todos los métodos para dejar la masturbación. Siguiéndolos, cualquiera puede conseguirlo. Pero, al final, también es importante saber qué se gana con ello, ¿no? Vamos a verlo juntos.

A) Volver a disfrutar de un placer intenso
Evitar el autoerotismo te permitirá, ante todo, recuperar un placer más intenso. Como ocurre con muchas cosas en la vida, lo que se practica de forma puntual se aprecia mucho más. Por el contrario, aquello que se hace a diario puede acabar cansando o perdiendo atractivo.
Si comes chocolate todos los días, te gustará. Pero si lo haces una vez al mes, entonces lo disfrutarás de verdad. Pues créenos, aquí ocurre exactamente lo mismo. Dejar el onanismo durante un tiempo te permitirá:
- Recuperar sensaciones orgásmicas más intensas;
- Preservar tu libido y transformar las relaciones sexuales en pareja;
- Disfrutar plenamente de cada momento íntimo.
B) Preservar tu energía y tu tiempo
Más allá del placer, dejar la masturbación conlleva otros beneficios nada desdeñables, como la conservación de tu energía y de tu tiempo. Y es que, aunque no siempre se piense así, masturbarse consume fuerzas. Además, dedicar 20 minutos al día supone perder unas 10 horas al mes y más de 120 horas al año.
Puede parecer insignificante, pero si a ese tiempo le sumamos la energía y la concentración perdidas, el impacto es considerable. Imagina todo lo que podrías hacer en su lugar:
- Llevar a cabo proyectos que te importan y aumentar tu productividad;
- Contribuir a enriquecer tu vida profesional y personal;
- Disfrutar plenamente de todos los aspectos de la vida.

C) Mantener el control sobre tu mente
Quizá ya lo sepas, pero cualquier persona que quiera lograr grandes cosas en la vida debe ser dueña de su mente. Debe aprender a controlarla y no someterse a sus pensamientos. Cuando el cerebro pide algo —placer u otra cosa— genera una idea. Sin embargo, cuando vas a buscar el rollo de papel de cocina, no lo haces de manera instintiva.
En realidad, la sensación aparece para generar una respuesta que satisfaga esa demanda. Si cedes, se trata de un acto impulsivo. En cambio, si dices «no hoy, no esta semana, no este mes», entonces no estás bajo el control de tus pensamientos. Ahí está la diferencia: tú tienes el control.
¡Ya estás preparado para dejar la masturbación!
Hemos llegado al final de este artículo. Gracias a él, ahora conoces todas las soluciones para reducir o eliminar hábitos poco saludables. Además, sabes exactamente qué beneficios puedes obtener al hacerlo.
Estás en condiciones de lograr tu objetivo. Podrás recuperar el control de tu mente y emplear tu energía de forma útil y positiva. Sin olvidar que también volverás a disfrutar del placer orgásmico de manera más puntual e intensa.
Ha llegado el momento de poner en práctica todo lo aprendido. Ten en cuenta que esto no sucede de un día para otro. Mantente firme, no te rindas y, con constancia y determinación, acabarás consiguiéndolo.